La concordia de vela es la concordia más numerosa de todas las que componen nuestra hermandad. Podríamos decir que es la concordia base a la que todos los nuevos hermanos pertenecen al incorporarse a nuestra hermandad cristiana. Pertenecen a esta concordia mujeres y hombres que acuden ataviados con una vestimenta concreta. Las hermanas visten de mantilla o traje negro de chaqueta. Los hermanos con la vestimenta típica que conocen todos los lojeños: túnica negra con cuello a la caja rematado con terciopelo negro al igual que las mangas, morrión negro que cae hacia atrás a modo de pañoleta que deja la cara descubierta, tres cordones de pita que se cruzan en el pecho y a modo de fajín, insignia distintiva, fajín o señidor de raso que termina en un lazo y calzado negro.

En nuestro cortejo procesional, la concordia de vela se sitúa tras nuestro estandarte en su parte juvenil y tras la concordia de tambores en su parte adulta. En la concordia de vela, es bien conocida la existencia de la conocida como "hermandad antigua", hermanos de vela de nuestra hermandad que poseen un reglamento interno propio y que se forma por hermanos varones exclusivamente. Se distinguen en su vestimenta de los hermanos varones activos en llevar bordeando su insignia con unos crespones morados.

Esta concordia de vela se reúne en las mañanas del Viernes Santo junto al resto de concordias para realizar el desayuno de la hermandad, partiendo desde allí en comitiva hacia nuestra ermita iniciar la formación de nuestro desfile procesional.